Las sesiones de musicoterapia están orientadas a potenciar la comunicación, expresión y creatividad personal del niño a través de la interacción musical. Hay algo fundamental a tener en cuenta, y es la necesidad de fomentar episodios de conexión emocional y de compartir experiencias. Se pretende crear un entorno donde el niño se sienta libre para explorar y crear junto a un terapeuta y/o compañeros de grupo. Para ello, es fundamental que las sesiones estén bien estructuradas, especialmente cuando se trabaja con niños con problemas de comunicación.
La estructura general de cada sesión (la cual puede modificarse considerablemente dependiendo de cada niño) es la siguiente:
PLAN DE LAS SESIONES DE VALORACIÓN (primeras
sesiones):
Las primeras sesiones tienen como objetivo recopilar información sobre
las capacidades comunicativas, expresivas y de interacción de cada
niño, así como sus capacidades musicales.
Además de la información recogida en estas primeras sesiones
(i.e. información sobre la capacidad emocional, comunicativa y de interacción
del niño, así como la musical), se recopilará más
información a través de una entrevista con los padres, y los
informes psicológicos, escolares y médicos que éstos
puedan traer.
PROGRAMA DE INTERVENCIÓN:
Después de estudiar la información recopilada a través
de las sesiones de evaluación, la entrevista con los padres y los informes
del niño, se diseña un programa específico de intervención
donde se marcan los objetivos generales y específicos a trabajar con
cada niño en las sesiones de musicoterapia.
En cada programa se tienen en cuenta las siguientes áreas a tratar:
